Transporte en Frío

El Transporte en Frío es el realizado con los medios y vehículos necesarios para mantener la cadena de frío a una temperatura controlada.

Una cadena de frío intacta, garantiza al consumidor que el producto que recibe se ha mantenido dentro de un intervalo de temperaturas seguro durante la producción, el transporte, el almacenamiento y la venta, preservando así su calidad, propiedades y características.

Se puede dar como ejemplo la cadena de frío en la industria farmacéutica, donde, al pasar por la serie de elementos y actividades necesarias, se debe garantizar la potencia inmunizante de las vacunas, desde su fabricación hasta la administración de estas a la población.

La cadena de frío se utiliza habitualmente, para el abastecimiento de ciertos productos químicos, productos farmacéuticos de diversa índole, y alimentos para el consumo humano, de esta forma se evita la propagación de microorganismos perjudiciales para la salud.

Existen diversos tipos de transporte en Frío:

Nitrógeno Líquido a -196º, utilizado para el transporte de productos con criogenización, es muy peligroso y se debe de realizar con altas medidas de seguridad para evitar contactos con la piel, que producirían grandes quemaduras, y con materiales que reducirían la tenacidad y ductilidad a bajas temperaturas y provocarían su rotura.

Hielo Seco a -80º, también llamado “nieve carbónica” sublima sin generar líquido, con lo que no deja residuo de humedad, es estéril, incoloro e inodoro. Funciona como agente bacterioestático y fungiestático, por eso es utilizado para el transporte de muestras congeladas, conservación de alimentos perecederos, transporte de alimentos congelados, limpieza criogénica. Al igual que el Nitrógeno Líquido, el transporte con Hielo Seco necesita de altas medidas de seguridad para evitar quemaduras por congelación y asfixias por altas concentraciones.

Congelado a -20º, se utiliza principalmente para el transporte de alimentos perecederos o congelados, evitando su putrefacción, maduración incontrolada, o aparición de microorganismos perjudiciales para la salud.

Refrigerado de +2º a +8º, se utiliza principalmente para el transporte de alimentos perecederos como pueden ser frutas y verduras, todo tipo de lácteos, productos cárnicos y algún tipo de medicamentos.

Temperatura Controlada de +15º a +25º, utilizado principalmente para el transporte de ciertos alimentos envasados, y productos farmacéuticos o de herbolario, que sean susceptibles de deterioro por calor.

Todos estos tipos de transporte de frío están regulados por el acuerdo ATP (Acuerdo sobre el Transporte de Mercancías Perecederas) y sus Vehículos de Transporte.

El acuerdo ATP asegura que las mercancías perecederas se transporten de un país a otro sin que pierdan sus características organolépticas y lleguen al consumidor en condiciones óptimas. Así, el medio de transporte utilizado debe ser capaz de mantener la temperatura idónea para el producto. Dicho acuerdo entró en vigor el 21 de Noviembre de 1976.

Se ha actualizado mediante enmiendas varias veces y, a partir de 2016, cuenta con 50 estados partes, la mayoría de los cuales se encuentran en Europa o Asia Central. Está abierto a la ratificación de estados que son miembros de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para Europa (UNECE) y estados que de otro modo participarán en las actividades de la UNECE.

Los países que son parte del ATP son:

Albania, Alemania, Andorra, Arabia Saudita, Austria, Azerbaiyán, Bélgica, Bielorrusia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Georgia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Kazajistán, Kirguistán, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Macedonia del Norte, Marruecos, Moldavia, Mónaco, Montenegro, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumanía, Rusia, San Marino, Serbia, Suecia, Tayikistán, Túnez, Turquía, Ucrania y Uzbekistán.